Joel-Peter Witkin

26 de Septiembre del 2006, escrito por Antonio

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“Estamos viviendo en un tiempo muy escapista, estamos estresados y cada vez tenemos menos tiempo para pensar en cosas filosóficas, teóricas o incluso espirituales. Hay tantas cosas ahí fuera (TV, revistas…) que si intentamos aceptar todo lo que vemos a cada momento, nos queda poco tiempo de ser introspectivos y de compartir esa introspección. Creo que debe haber un espacio para las cosas importantes, hace falta una imaginería más densa y con significado más profundo. Yo hago este trabajo porque quiero compartir algo, no porque yo necesite expresar algo para terminar con mis problemas, necesito establecer una conexión entre la vida y lo que la representa en un ámbito mas elevado y profundo espiritualmente. Porque somos espirituales, somos materia y espíritu y quiero combinar esos dos factores de la vida.”

Joel-Peter Witkin

Witkin lleva algo más de veinte años fotografiando lo que existe. No se inventa nada: los enanos, los deformes, los lisiados, los/las transexuales y la muerte existen. A pesar de que apartemos la vista están ahí. Conviene recordar que podríamos haber sido cualquiera de ellos. Y con respecto a la muerte, eso es inevitable, todos llevamos un cadáver dentro. Así que después de mirar con detenimiento las fotos de Witkin, no olvides divertirte.

Artículo sobre él en Babab. Visualizador en masters of fine art photography. Galería en art-forum. Visualizador en correnticalde. Galería en artnet.

6 comentarios para “Joel-Peter Witkin”

  1. philipina Says:

    “Lo que sucede, en primer lugar, es que a la mayor parte de la población no le gusta nada de lo que refleje el paso del tiempo, y las casas, los muebles y los muros antiguos son tiempo petrificado. Ese comportamiento forma parte del tirfón de estupidez generalizada que recorre el globo. Los objetos antiguos tienen la facultad de recordarnos nuestra condición fugitiva y nuestro destino de pudrición. Hoy en día tiene muy mala prensa recordar a la turba su estirpe mortal. Lo único que resulta de buen tono menciionar en público es la alegría de vivir, la candente juventud y el risueño valor de la novedad. Si uno pretende adquirir reputación de sabio radiofónico y que lo inviten a publicar sus diminutas excrecencias en los periódicos nacionales, no debe granjearse fama de severo, ni de trágico, ni de profundo, porque de lo contrario la gente correrá espantada al saludarlo, ya que se verá reflejada en todo su despellejamiento de calavera. El festín de la sabiduría contemporánea se guisa con varios kilos de cabecitas locas, tres o cuatro litros de frivolidad, una cucharada sopera de metacrilato y unas cuantas gotas de aceite bronceador.”
    Es que empecé con el libro de C. Marzal, el reino de las casualidades, y creo que le viene al pelo. Miraré las fotos.
    M.a.g.a

  2. antonio Says:

    Qué fina que eres philipina! Has estado muy acertada con este texto. Me apunto el título (qué gran título, por cierto) en mi pequeña pizarra vileda para no olvidarlo cuando pase a pillar libros.

  3. julio Says:

    Ya habia visto fotos de este tipo, no recuerdo si en Conde Duque o en el Reina Sofia, es impactante y como dices fotografía lo real y lo que se trata de ocultar siempre. Los actuales imaginarios de belleza son discriminación pura y todo lo que sea denunciarlo además de tan ‘bella’ manera es ideal.

    philipina da gusto leerte, sin duda ha venido al pelo que estes leyendo ese libro, lo buscaré, lo buscaré y lo buscaré.

    besos

  4. Irene Says:

    Ultimamente escribo demasiado en este blog, pero es que despierta pasiones :P

    Estoy en contra, como vosotros, de una sociedad que no se atreve a convivir con la muerte, que oculta la realidad que no le gusta y la saca de nuestras vidas.
    En otros países la muerte se vive más de cerca, la muerte es incluso una festividad para la familia, pero en nuestra sociedad los muertos son imágenes que vemos en las películas. Jamás he visto a nadie morir, no he tenido un moribundo en mis brazos, solo conocí a una persona que murió pero hacía años que no la veía.

    La muerte en nuestra sociedad es una fábula, un cuento, parece algo inexistente, parece que nos han premiado con el boleto de la eternidad y siempre el inconsciente cree que eso le pasará a otros pero no a nosotros.

    La muerte sobreviene de manera estúpida, al resbalar en la ducha, al caer de un andamio,a la arenilla que hace perder la estabilidad de la moto y al árbol que estaba enfrente cuando se cayó de cabeza. Un hermano de mi padre murió mientras limpiaba un fusil. La muerte son historias que nos cuentan de un pasado remoto.

    Cuando era pequeña mi hermano mayor me quiso concienciar de que podía morir en cualquier momento. Cualquier noche podía ser mi final. Me hizo ver la peli “El día después”… Soñaba que me caía una bomba nuclear encima y entonces me despertaba chillando.

    Como la sociedad me ha enseñado que tengo que amar la vida y no pensar en la muerte, el simple hecho de pensar en mi final me llena de terror.

    Hoy por fin, la realidad que nos han negado asoma en estas fotos.
    Somos pedazos de carne que meter en un cocido, entrañas y cabezas que rodarán un día en el vacío. Somos caducos, imperfectos, humanos.

    Como siempre, no me importan sus motivaciones y me da igual si el autor es un hombre oscuro, como la sociedad dice que es. Sus fotos son un privilegio de éste tiempo.
    Gracias a su arte por enseñar que los muertos no son monstruos, que los monstruos que creíamos son bellos,que la muerte es parte de la vida.
    Y gracias, Antonio, por postear sobre Witkin.

  5. Ipit Says:

    Le he visto un par de veces y, como decís, es impresionante: sus composiciones, su blanco y negro y sus modelos. Es el más grande en lo que a mí más me gusta de la fotografía, que es encontrar belleza donde nadie la busca.

  6. antonio Says:

    Irene, me alegra que el post te haya invitado a estas reflexiones y que las hayas compartido con nosotros.
    Un saludo.

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