Visto así, el ladrillo es una banalidad. ¡Y dicen que nuestra economía en eso se basa!
El ladrillo no es nada, pero cualquier objeto por sí mismo no tiene mucho valor sino el que la sociedad le impone.
Todos debiéramos tener derecho a la posesión de dos espacios gratuítos:
Un espacio gratuíto donde dormir resguardados de las inclemencias del tiempo en nuestro tiempo de vida y un trocito de tierra donde alojar nuestras cenizas o huesos en nuestro tiempo de muerte.
Irene… el valor que la sociedad le impone?… Supongo que te consideras parte de la sociedad. Crees de verdad que tú tienes poder de decisión en algún precio o en el valor de algo que no sea tuyo? De verdad crees que tú estás “imponiendo” el valor de las casas, pisos, micropisos, apartamentos, adosados? … Unos los llaman “especuladores”, otros “hijos de puta”, otros “sociedad”… lo que decía, monstruos invisibles.
La sociedad, en general, no tiene poder directo para cambiar los precios. Pero es falso pensar que carecemos de recursos para modificar las cosas, aunque sea de forma indirecta y ardua.
Tenemos el poder de luchar, de rebelarnos, de manifestarnos, etc. Si de verdad todos tuvieramos conciencia social, y no fueramos una minoria los salimos a la calle a quejarnos, moveriamos los andamios podridos del sistema.
Antonio,formo parte de la sociedad pero ya ves que la mayor parte de la gente está hipotecada y en mi caso he podido librarme de ese rollo. Pero sí, los especuladores, el gobierno que no cambia las cosas, y otros hijos de puta variados hacen que así estén las cosas.
Julio tienes razón, si fuéramos más los que protestamos, si toda la gente se movilizara las cosas cambiarían mucho, pero no sé por qué la mayoría de la gente compra los pisos y no protesta. Dicen que “es normal” y yo flipo.
Septiembre 9th, 2006 at 01:06
Visto así, el ladrillo es una banalidad. ¡Y dicen que nuestra economía en eso se basa!
El ladrillo no es nada, pero cualquier objeto por sí mismo no tiene mucho valor sino el que la sociedad le impone.
Todos debiéramos tener derecho a la posesión de dos espacios gratuítos:
Un espacio gratuíto donde dormir resguardados de las inclemencias del tiempo en nuestro tiempo de vida y un trocito de tierra donde alojar nuestras cenizas o huesos en nuestro tiempo de muerte.
Septiembre 9th, 2006 at 18:09
Irene… el valor que la sociedad le impone?… Supongo que te consideras parte de la sociedad. Crees de verdad que tú tienes poder de decisión en algún precio o en el valor de algo que no sea tuyo? De verdad crees que tú estás “imponiendo” el valor de las casas, pisos, micropisos, apartamentos, adosados? … Unos los llaman “especuladores”, otros “hijos de puta”, otros “sociedad”… lo que decía, monstruos invisibles.
Septiembre 10th, 2006 at 12:57
La sociedad, en general, no tiene poder directo para cambiar los precios. Pero es falso pensar que carecemos de recursos para modificar las cosas, aunque sea de forma indirecta y ardua.
Tenemos el poder de luchar, de rebelarnos, de manifestarnos, etc. Si de verdad todos tuvieramos conciencia social, y no fueramos una minoria los salimos a la calle a quejarnos, moveriamos los andamios podridos del sistema.
Septiembre 11th, 2006 at 02:00
Antonio,formo parte de la sociedad pero ya ves que la mayor parte de la gente está hipotecada y en mi caso he podido librarme de ese rollo. Pero sí, los especuladores, el gobierno que no cambia las cosas, y otros hijos de puta variados hacen que así estén las cosas.
Julio tienes razón, si fuéramos más los que protestamos, si toda la gente se movilizara las cosas cambiarían mucho, pero no sé por qué la mayoría de la gente compra los pisos y no protesta. Dicen que “es normal” y yo flipo.