En “El honor de las injurias” Carlos García-Alix narra la historia de miseria y violencia de principios del siglo XX en España hasta su culminación con el estallido de la guerra civil. Este recorrido lo hace a través de la vida de Felipe Sandoval, nacido sin padre conocido en el miserable barrio de Las Injurias del Madrid de 1886, alimentado por un orfanato y obligado a trabajar a partir de los diez años. Para narrar la biografía de Sandoval y su paso por Madrid, Barcelona y París, García-Alix realiza una investigación minuciosa, obteniendo documentos y numerosas imágenes de archivo que utiliza para recomponer la existencia de un hombre que fue admirado y odiado, y que sirve muy bien para representar la época de miseria, supervivencia, ideales, desesperación y desastre de principios de siglo. Felipe Sandoval fue anarquista, gánster, enemigo público número uno, espía, escapista, agitador, libertario, delator, verdugo, preso y carcelero. Se suicidó en el 39 después de ser torturado en una comisaria de la calle Almagro de Madrid, previamente escribió por orden de los soldados una amplia confesión, que servirá de hilo conductor al documental y que concluye diciendo “nos sorprendió la rendición y todas estas cosas, no sé si se me habrá olvidado algo, pero aquí estoy para contestar y responder con mi palabra y con mi vida, presto a darla, porque merezco se me quite”.
A los que os gusta la ciencia-ficción y también la animación, los que apreciaís el valor de la imaginación y la dedicación, vosotros sois los que vais a disfrutar de este posteado.
A través del fotolog de Fernando he visto un corto que surge fruto de la colaboración Laloux-Topor. Me ha gustado tanto que he estado hurgando por ahí y he encontrado que, afortunadamente, decidieron colaborar otras dos veces. Os he hecho link a las animaciones, “los tiempos muertos” está subtitulado en castellano, la acrobacia de la imaginación que es “los caracoles” no tiene texto únicamente la música de Alain Goraguer, y la película “El planeta salvaje”, premiada en Cannes, sólo he podido encontrarla subtitulada al inglés.
Esta tarde nos echamos a la calle para ver una exposición de Martin Parr, del cual hablamos hace unos meses, pero la verdad que nos supo a poco, a muy poco, apenas 9 o 10 fotos de su paso por México, pero bueno menos es nada. Mucha más suerte hemos tenido con la posterior sesión de cine, (La Môme) La vida en rosa: Edith Piaf , me ha emocionado y sorprendido. La crítica dice de ella que no llega a abarcar la personalidad de este símbolo de la canción francesa y el director admite que ha suavizado mucho la historia para no hacerla insoportablemente dura. El eje central del film se basa en la magistral interpretación de Marion Cotillard, pero el guión está bien resuelto. Si te emociona Piaf, te la recomiendo.
Al final de la película se recrean parte de las últimas actuaciones memorables que dio Piaf, 2 años antes de morir, ya muy deteriorada y ayudada por la morfina, aquí tenéis un resumen de las actuaciones reales del teatro Olimpia en 1961-62 que he encontrado, abrazos.
Yann Arthus-Bertrand, un cineasta y foto-reportero francés, comenzó una aventura en 2003: un equipo básico de rodaje, 65 países y 6.000 entrevistas a gente como tu. Las preguntas son las mismas que la humanidad siempre se ha hecho: ¿Qué te hace feliz? ¿Qué te hace llorar? ¿Qué sentido tiene la vida?
El proyecto ‘6 mil millones de rostros’ tiene la pretensión de recoger testimonios de los habitantes del mundo a través de entrevistas filmadas. Es un retrato sensible y humano que pone en evidencia la universalidad e individualidad propias de cada uno.
Con este acercamiento que nos regala el proyecto, nos están ofreciendo la posibilidad de teletransportarnos y charlar con una persona en la otra punta del mundo, ir al descubrimiento del otro, que sin duda es el primer paso hacia un mundo en paz y libertad.
Últimamente no suelo ir al cine, y las causas son: el 90% de las películas me aburren, que cueste 6 euros me duele y que cuando tienes la suerte de encontrar una película que te guste, siempre se sienta al lado un grupo de idiotas que no paran de reírse de todo para disimular que no se enteran de nada. Además, si a esto sumas que nos gusta el cine menos comercial y de autor, en la inmensa mayoría de los casos te vas a encontrar con un dramón de la ostia, vamos que sales deprimido y directo a cualquier bar.
Con esta película norteamericana hemos sobrepasado todos los obstáculos y aun siendo muy crítica y cruda, tirando por tierra todo tipo de ideales y generaciones, ha conseguido hacerme reír (muy pocas películas me hacen reír, supongo que será la edad o mi falta de ironía para ver ‘el robobo de la jojoya’ ). En fin, muy recomendable y divertida.
SAMO: SAme Old Shit (La misma vieja mierda), así firmaba sus frases y graffitis callejeros Jean Michel Basquiat. Autodidacta de origen haitiano que pasó de dormir entre cartones en las calle de Nueva York a lo más alto de la fama en los 80. Su trabajo representa la posmodernidad y la opresión, racismo e incomprensión que él mismo sufrió hasta el día de su joven muerte.
Un amigo suyo y de los pocos artistas vivos de aquellos años Julian Schnabel hizo una película sobre su vida: Basquiat (1996), con un reparto espectacular: Dennis Hopper, Gary Oldman, Christopher Walken, Benicio del Toro y David Bowie en una brillante caracterización de Andy Warhol. Muy muy recomendable. Igual de recomendable la banda sonora con desconocidos como: John Cale, Bowie, Joy Division, PJ Harvey…
Andaba con ganas de pillar una peli diferente, porque después de “El topo” de Jodorowsky, que descubrí hace un par de meses, el cine no me ha dado ninguna satisfacción. Hasta este fin de semana que mis plegarias fueron atendidas y vino a rescatarme la santa mula con “Ocurrió cerca de su casa”, que me ha dado esa dosis alternativa que necesitaba para calmar los tics internos y la risa ácida que me produce el cine que ponen en la tele.
De nuevo una película ha conseguido emocionarme y tocarme de una manera extraordinaria, esta vez de la mano de Carlos Reygadas, un joven cineasta mexicano mimado por el cine francés. En este caso Japón (2002) nos cuenta como un hombre viaja a un pueblo perdido entre montañas para dejar de sufrir (suicidarse), allí descubre pequeñas-grandes cosas que le harán cambiar de idea y volver a desear.
Esta hermosa película nos demuestra que Japón puede estar en México, que no hay distancias entre la vida y la muerte, la juventud y la vejez. Lo hace de forma delicada y contundente a la vez, con claras reminiscencias del cine de Rohmer, Chabrol y Tarkovsky. No utiliza actores profesionales y esto le da un aspecto documental al estilo del porteño Carlos Sorin en ‘Bombón el perro’.
No se llegó a estrenar en España, y creo que es difícil de encontrar, quizá en algún dvdclub de autor, lo más fácil es buscar a algún amigo anarquista y mulero (japon.2002.dvdrip.xvid.cd1 y cd2).
Acabo de ver en ‘La 2′ ‘Nubes de verano’ de Felipe Vega, me ha gustado mucho. En el posterior coloquio el propio director habla de sus comienzos y nombra la película que le marcó a los 16 años y que le animó a hacer buen cine. A mí me marcó hace sólo 3 o 4 años, película clave de la Nouvelle Vague y una de mis favoritas de todos los tiempos. Una auténtica maravilla en blanco y negro, sublimes efectos especiales compuestos únicamente de palabras. Un claro ejemplo de como hacer una gran película con el único presupuesto de la inteligencia. Si no la has visto, búscala.
“Hedwig and the angry inch” es una joya. Sí la has visto y no eres homofóbico, ni abuelo/a de cuarenta chiquillos educados bajo las supersticiones de Escrivá de Balaguer, ni tus tres películas favoritas son Rambo, Rambo 2 y 3, sabes que es cierto, y si no la has visto y no te encuentras en este pequeño listado deberías verla cuanto antes. Y estoy hablando de un musical, ya ves, que a mí los musicales tienden a parecerme insoportables, le tengo prejuicios, las cosas como son, pero Hedwig es otro cuento. Para empezar la banda sonora es muy buena. Alguna canción me persiguió durante días después de verla. Sus temas ya han sido versionados por The Breeders, Frank Black, They Might Be Giants y, la omnipresente en el mundo de la farándula, Yoko Ono, por ejemplo.
Después está la atípica historia, que es dramática y divertida, romántica y cruel. El destino, en el que Hedwig tanto confía para encontrar su otra mitad, parece estar siempre en su contra, además de la forma más evidente y miserable. Pero Hedwig, un transexual al que se le complica la búsqueda de su identidad sexual, traumatizado por la amputación de los genitales y los constantes abusos que ha sufrido, es sobre todo un luchador, y su única arma es la música, que utiliza desde niño para evadirse.
Citas a David Bowie, Iggy Pop o Kurt Cobain, y chistes a costa de Phil Collins. Lo que os decía, una joya.
Más cosas: esta es la primera película de John Cameron Mitchell, que interpreta a Hedwig, además de haber escrito y dirigido la película, y todo, todo lo ha hecho bien. No se puede empezar con mejor pie. A ver qué más nos trae.